¿Cuánto tiempo se tarda en construir un edificio? En la práctica, el plazo total depende del tamaño, la complejidad, las licencias y la coordinación de obra: para un edificio “medio”, la ejecución suele moverse en un rango de 18 a 36 meses, y si sumas diseño, permisos y legalización, el ciclo completo puede irse a 3–4 años cuando la tramitación o el proyecto lo exigen.
Visión general: de la idea a las llaves
Responder con precisión a cuánto tiempo se tarda en construir un edificio exige considerar todo el ciclo: anteproyecto y proyecto, licencias y otros permisos, contratación de la constructora, ejecución material, inspecciones, trámites de legalización y entrega. Algunas fases pueden solaparse parcialmente, pero otras presentan dependencias críticas que determinan el plazo total.
Etapas del proceso y su peso en el calendario
1) Diseño y proyecto técnico
Incluye anteproyecto, proyecto básico, proyecto de ejecución y mediciones. Según la complejidad y la toma de decisiones del promotor, puede durar entre 3 y 9 meses (o más en proyectos singulares).
2) Licencias y permisos
La tramitación municipal, informes sectoriales y condicionantes (patrimonio, medio ambiente, accesos, ocupación de vía pública) añaden varios meses. En ciudades con alta carga administrativa, este hito puede marcar la diferencia al estimar cuánto tiempo se tarda en construir un edificio.
3) Preparación del solar y cimentación
Incluye vallado, gestión de residuos, movimiento de tierras, contenciones, geotecnia aplicada y cimentaciones. Suele concentrar riesgos meteorológicos y sorpresas del terreno.
4) Estructura y cerramientos
Hito clave en la curva S de la obra. Ritmo condicionado por logística, medios auxiliares (grúa, andamios) y disponibilidad de equipos.
5) Instalaciones y acabados
Se ejecutan de forma coordinada (electricidad, fontanería, climatización, PCI, ventilación) y, después, pavimentos, carpinterías, pinturas y pruebas de funcionamiento.
6) Inspecciones, legalización y entrega
Incluye certificaciones finales, gestión de la licencia de primera ocupación, alta de suministros y manuales de uso y mantenimiento.
Rangos orientativos de duración
A modo orientativo para España, los siguientes rangos ayudan a dimensionar cuánto tiempo se tarda en construir un edificio:
| Tipo de proyecto | Duración de obra (ejecución) | Duración total con diseño, permisos y legalización |
|---|---|---|
| Edificio residencial medio (6–10 plantas) | 18–24 meses | 24–36+ meses |
| Edificio pequeño (≤ 5 plantas) | 12–18 meses | 18–24 meses |
| Proyecto complejo / gran escala | 24–36+ meses | 36–48+ meses |
Estos rangos son promedios; cada municipio y cada solar pueden desplazar las cifras.
Consultas reales (GSC): plazos por número de plantas y casos frecuentes
¿Cuánto se tarda en construir un edificio de 7 plantas?
Como referencia, un edificio de 7 plantas suele encajar en el rango de “residencial medio”: 18–24 meses de ejecución, y 24–36+ meses si cuentas diseño, licencias y legalización. Sube hacia la parte alta del rango si hay sótanos, logística urbana complicada o cambios en obra.
¿Cuánto se demora en construir un edificio de 20 pisos?
Un edificio de 20 pisos normalmente entra en “gran escala / mayor complejidad”: 24–36+ meses de obra y 36–48+ meses para el ciclo completo (diseño + permisos + ejecución + entrega). La clave suele estar en la ruta crítica de estructura, fachada, instalaciones y en la tramitación.
Etapas de construcción de un edificio (resumen útil)
Para que te sirva como checklist rápido, estas son las etapas típicas que más condicionan el calendario:
Proyecto (básico + ejecución) y definición de calidades
Licencias, informes y permisos complementarios
Preparación de solar y cimentación
Estructura + cerramiento de fachada
Instalaciones (coordinación por oficios)
Acabados + pruebas de funcionamiento
Inspecciones, documentación final, legalización y entrega
Factores que aceleran o retrasan los plazos
Burocracia y cargas administrativas: a más informes y condicionantes, más probable que el calendario se alargue.
Tamaño y densidad: más plantas y superficie implican más ciclos y coordinación.
Complejidad arquitectónica y técnica: geometrías singulares, fachadas complejas o requisitos técnicos elevan plazos.
Cadena de suministro y mano de obra: retrasos en materiales o falta de equipos generan tiempos muertos.
Clima y estacionalidad: afecta especialmente a movimiento de tierras, hormigonados y trabajos en altura.
Cambios de proyecto en pleno proceso: cada modificado suele impactar en la ruta crítica.
Accesos y logística urbana: acopios limitados y restricciones horarias condicionan la producción.
Construcción tradicional vs. modular/industrializada
La industrialización puede comprimir los plazos de obra al fabricar elementos en taller y montarlos en sitio. Si te preguntas cuánto tiempo se tarda en construir un edificio con métodos modulares, es razonable esperar reducciones del 20–40 % en la fase de ejecución, siempre que el diseño se optimice para prefabricación y que la tramitación administrativa no sea el cuello de botella.
Cronograma tipo (ejemplo práctico)
Para una promoción urbana de 30 viviendas:
Diseño y proyecto: 4–6 meses
Permisos y licencias: 8–12 meses
Ejecución de obra: 20–24 meses
Legalización y entrega: 3–6 meses
Total estimado: 35–48 meses. Con una gestión especialmente ágil, el rango podría comprimirse a 24–30 meses, pero no es lo habitual.
¿Cómo estimar tu plazo con mayor precisión?
Define alcance y calidades desde el inicio, y mantenlos estables.
Anticipa condicionantes locales (ruidos, ocupación de vía, horarios) y dependencias.
Planifica la ruta crítica con la dirección facultativa y la constructora.
Asegura la cadena de suministro de partidas críticas (estructura, fachadas, carpinterías).
Evalúa alternativas industrializadas cuando el diseño lo permita.
Reserva un colchón temporal para imprevistos (meteorología, inspecciones, subsanaciones).
Coordina licencias complementarias (acometidas, grúas, contenedores, cortes de calle).
Errores comunes que disparan los plazos
Licitar obra con proyecto incompleto o poco definido.
No alinear expectativas de plazo con capacidad real de equipos y proveedores.
Cambiar especificaciones clave (fachadas, baños, cocinas) en mitad de obra.
Solapar mal instalaciones y acabados, generando retrabajos.
No prever paradas estacionales (vacaciones, climatología) en la programación.
Indicadores útiles para seguir el avance
Curva S (plan vs. real) por capítulos.
Hitos de control: fin de cimentación, 50 % estructura, cierre de fachada, “mecánicas” terminadas, pruebas y puesta en marcha.
Índice de productividad por lote/plantas y oficio.
Plan de inspecciones internas y municipales con anticipación documental.
Autor
Cabana Team
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