Viajar puede ser una experiencia emocional

The Journey Hotel

Cliente

Ubicación

Categoría

Visuales

Mobiliario

Alvores

Jaén, España

Hotel
The Visual Plan

Sancal, Santa&Cole & Masiero

The Journey Hotel:
Información del proyecto

Viajar puede ser una experiencia emocional, y el diseño hotelero ofrece una oportunidad única para enriquecer ese recorrido.

En el ritmo frenético del mundo actual, todo parece avanzar a gran velocidad, mientras que el descanso recupera poco a poco su sentido original. Viajar nos conecta profundamente con el descubrimiento de un lugar, generando una relación no solo con el destino, sino también con nosotros mismos.

Descubrir un nuevo lugar implica sumergirse en su cultura y conocer a su gente y su entorno. Viajar puede entenderse como una breve pausa en el camino, pero en realidad permite vivir la experiencia local si estamos dispuestos a buscar la verdadera esencia del lugar, desacelerando el ritmo y aliviando la ansiedad que suele acompañar a la exploración.

– Jaén, España.

Architectural section of a multi-storey hotel building

El proyecto muestra cómo The Journey disuelve los límites tradicionales entre interior y exterior, enfatizando una conexión continua con su entorno. Más que una forma estática, el edificio responde de manera dinámica al contexto, permitiendo que elementos naturales como la vegetación se introduzcan y suavicen los espacios interiores.

 

La planta baja, aunque se presenta de forma discreta tras la gran plaza de bienvenida, mantiene una relación directa con el centro comercial adyacente. Esta conexión fluida se refuerza mediante una materialidad cuidadosamente modulada y una secuencia espacial donde los umbrales se adaptan a los distintos grados de privacidad y apertura.

 

La permeabilidad se convierte en una estrategia clave del diseño, estableciendo un diálogo constante entre el edificio, sus usuarios y el tejido urbano circundante, e invitando a los visitantes a reducir el ritmo y a sumergirse plenamente en la experiencia.

La organización espacial de The Journey se concibe como un sistema flexible y poroso, donde conviven múltiples ambientes dentro de estructuras abiertas. Las áreas comunes priorizan la permeabilidad, favoreciendo la interacción y el movimiento fluido entre personas y espacios. El paisaje adquiere un papel fundamental, extendiendo las zonas verdes del exterior hacia el interior del edificio y diluyendo la frontera entre dentro y fuera.

 

Al priorizar la adaptabilidad en la configuración espacial, The Journey trasciende el concepto tradicional de hotel para convertirse en un ecosistema vivo, donde cada rincón invita al descubrimiento y a la convivencia.

Viajar para el viajero contemporáneo

Más allá del hotel tradicional

Escuchar a la comunidad local nos permite aprender y perseguir una experiencia auténtica, integrándonos en sus costumbres y entendiendo que el hotel debe formar parte de esa aventura. Viajar, una acción cotidiana integrada en nuestra vida diaria, nos lleva a desplazarnos por trabajo, por ocio, por familia o por el deseo de conocer nuevos lugares. Aquí concebimos el viaje como un proceso de aprendizaje y experiencia.

 

Esta filosofía se desarrolla en el diseño del hotel. Así surge The Journey, un proyecto que explora la relación entre la permeabilidad de los espacios activos y los usos que albergan, con el objetivo de ofrecer flexibilidad y responder a las necesidades de quienes lo habitan.

 

Un pilar fundamental es la relación inmediata y directa que el hotel establece con su entorno, en este caso el centro comercial Jaén Plaza, lo que transforma la concepción tradicional de hotel.

Esto genera que, en lugar de limitarse a ofrecer un lugar donde dormir, The Journey proponga espacios que sirven tanto a quienes lo habitan como a su entorno. Por ello, se caracteriza por la permeabilidad y la porosidad de sus espacios comunes. En este sentido, el edificio se entiende como flexible, no tanto por su forma, sino por su organización espacial, donde un mismo espacio puede acoger múltiples ambientes que se adaptan de manera eficiente a las necesidades de los usuarios.

 

Es en esta disolución de límites y en la relación entre los espacios servidos y servidores donde reside el verdadero valor de The Journey. La planta baja, aunque en un primer momento queda oculta tras la gran plaza que lo presenta al centro comercial, mantiene su voluntad de conexión, siendo conquistada por las áreas verdes que se extienden hacia el interior como una prolongación natural. Del mismo modo, la materialidad de los límites se define con mayor o menor intensidad en función del grado de privacidad y relación con el exterior.

Un pilar fundamental es la relación inmediata y directa que el hotel establece con su entorno, en este caso el centro comercial Jaén Plaza, lo que transforma la concepción tradicional de hotel.

Esto genera que, en lugar de limitarse a ofrecer un lugar donde dormir, The Journey proponga espacios que sirven tanto a quienes lo habitan como a su entorno. Por ello, se caracteriza por la permeabilidad y la porosidad de sus espacios comunes.

En este sentido, el edificio se entiende como flexible, no tanto por su forma, sino por su organización espacial, donde un mismo espacio puede acoger múltiples ambientes que se adaptan de manera eficiente a las necesidades de los usuarios.

El viaje es una experiencia que redefine el espacio,
el lugar y el ser

The journey is an experience that redefines space, place, and being